la psicología inversa es una estrategia de influencia y persuasión que se basa en el principio de provocar un efecto contrario al deseado, manipulando las expectativas y creencias de una persona para lograr que tome una acción o adopte una actitud especifica. se utiliza en diversas situaciones, como la crianza de los hijos, la negociación, el marketing y las relaciones interpersonales, con el objetivo de obtener resultados favorables a través de la aparente resistencia o negativa inicial de la otra persona. sin embargo, es importante utilizarla de manera ética y responsable, teniendo en cuenta los posibles efectos a largo plazo en la relación y la confianza mutua.





